martes 12 de agosto de 2008

Welcome Paraíso



Niños solos juegan solos
A patear una pelota contra la pared
Los perros ladran entonces
Solos
Aúllan
Queriendo escapar de las grandes casas
Donde les alimentan pero
En donde
Poco abrigo les dan

Grandes jardines
Calma y silencio
Parece ser el premio por tanto trabajar

Parece ser la vida misma
Estar solos fumando un cigarrillo
Bajo enredaderas medias verdes
Medias secas
Mirando el cielo nublado como excusa
De un sol que también se niega a dar
La cara

Los televisores apagados parecen muertos
De ojos negros
Contemplando la calma
El triunfo ante la lógica del que más trabaja
Más acapara
Más tiene
Para los suyos.

Las casas con sus paredes siempre pintadas
Escondiendo las grietas de la alta sociedad
Contienen la risa de las niñas
Los ladridos de los perros

La arena contempla con su cara fina
De polvo
Conteniendo la risa perfecta
Sin tener ninguna pisada
Figurando
Su delgada capa
De silencio
En una playa

Donde jueguen las niñas y corran los perros
Libres
Por fin
Sin actuaciones baratas de noches y tardes
De carrete
De risas vagas.

Autos estacionados en las veredas
No dejando a nadie pasar
Aunque nadie pase en realidad
Todos estamos encerrados
En nuestras casas
En silencio
Aislados de la brisa del mar
Del cerro
De la playa
De la calle

La falacia que es todo
Nos oprime cual mentira
Apresa a la realidad
En un querer vivir
Sin ganas

Aullamos un rato
Y pateamos nuestras esperanzas contra
La pared
Nos fumamos el silencio con
Una excusa que parece calma
Aunque, por supuesto, no lo es

Gozamos el triunfo del trabajo
Desvaneciéndonos como el humo
De un cigarrillo colándose entre enredaderas
Medias verdes, medias secas
Buscando la cara que el sol
Se niega a mostrarnos

Solo nos alcanzan los movimientos para
Escribir algo
Para pensar algo
No mucho

Y luego de estas horas de ocio
Viene el famoso trabajo, que
Nos brindará todo esto
¡Vaya sacrificio de la vida!

Someterse en la espera
Transformarse en una espera
Esperar por un descanso

Esperar para ya dejarlo
La arena se ríe
Perfecta,
Sin figurarla en una playa
Optamos por encender los ojos negros
Del televisor.