viernes 17 de septiembre de 2010

DE LOS CELOS


Los celos son una de los males sociales más arraigados y viciosos que existen. Los celos pueden llevar a crímenes horribles, pueden ser una patología psicológica en los casos más extremos, pero su origen es sin duda social.

Los celos son una derivación del peor de los conflictos de la sociedad, de un conflicto histórico y que toma el control del espacio y por ende define como se utiliza el tiempo. Este conflicto es el de la propiedad privada. De la propiedad derivan; la división de clases, de genero, entre países, etc. La propiedad privada es la acérrima creencia de que los hombres se pueden hacer de un objeto al que le asigna un valor y se defiende por fuerza o leyes.

Por cierto la fuerza y las leyes igual son propiedad privada de una elite, de una elite que nos dice que es la familia, el amor, la amistad, incluso valores tan absolutos como la libertad y la solidaridad. Por lo que pone tabúes al sexo y al cuerpo. Una elite que impone una moral que no es justamente la que practican. La elite es celosa del pueblo y con el pueblo. Lo identifica como propio, pero a la vez es ajeno para compartir lo propio.

Los celos son difíciles de descifrar en primera instancia, no conozco una sola persona lo suficientemente valiente para admitir que es celosa, por lo común sus celos son “normales”. Porque alguien se acerca a nuestra propiedad o bien por que la persona objeto (pareja) mira a otro dueño. Lo cierto es que los celos están siempre presentes.

Pero los celos no se activan por si solos, para que exista celos debe existir desconfianza, hacia si mismo y hacia con la pareja. La desconfianza hacia si mismo es el reflejo de una sociedad enferma, cual prefiere el secreto, el tabú y el miedo sobre la sinceridad. En tanto el hacia la pareja es consecuencia de la poca comunicación que solo se limita a dos en un mundo repleto de personas, la comunicación de pareja va más allá del saber como estuvo el día, como durmió, hablar de banalidades o problemas con la familia. También es necesario hablar sobre el cuerpo y el sexo, sobre lo que nos gusta de uno o de otros. En fin hablarlo todo incluso lo que nos da vergüenza y molesta.

Es asqueroso reprimir el cuerpo en vez de ser sincero. Si un caballero no tiene memoria es por que así se le inculca, porque es más fácil prohibir el sexo que romper la regla.
El compartir con otra persona algo más que coito es la lógica de lo sincero, si en cambio el sexo limita a una relación suena como la lógica del odio. Lógica de lo sincero al momento en que se acepta la naturalidad del coito y por eso su trascendencia en la relatividad de lo erótico, de lo deseado, de lo vomitado por nuestros instintos. Mientras que la lógica del odio nos conduce por la anomia, por la individualidad a la que nos invita un capitalismo capitalizado por pocos.

¿Cuántas personas han muerto de celos? Aunque se piense que la muerte la provoca un acto de eterno amor o una retorcida mente, la verdad es que la muerte la provocan la propiedad privada, los celos. Entonces no nos nieguen las muertes provocadas por las malas decisiones políticas. Por que los celos son evitables, basta con reconocer que el matrimonio es un error que coarta la libertad de una persona y la une a otro conciente que también se auto-extirpa su libertad. Esto es valido para cualquier tipo de relación por que homosexuales, heterosexuales y intersexuales, por que todos y todas caen en el juego de la propiedad, del matrimonio y los celos anulando nuestra única propiedad la libertad.

La existencia de libertad esta condicionada a una lógica de lo sincero, de otro modo la libertad se ve sometida al tabú, a lo moral y lo prohibido y por ende al odio. No puede existir libertad si se inhibe el pensar y el pensarse, la libertad no se practica si se te impone una forma de hacerlo y no es compatible con el pedir permiso. Por lo que si una relación sea amorosa, laboral, lúdica se basan en el inhibir, imponer y negar lo más seguro que tendremos ciudadanos del odio.

La muerte es la única explicación, solución y tranquilidad para el resguardo de lo que se cree propio. La muerte repara la herida del abandono (de la rebeldía) o bien lo que ayuda a acabar con la inseguridad. La inseguridad o el sentimiento de abandono por parte de lo que se cree propio y de uso exclusivo. La muerte actúa como una corredora de seguros que hace inalterable a nuestra propiedad. Solo así puedo entender (no comprender) el asesinato por amor. Cegar la libertad de otro en función de satisfacer el rol es algo fuera de toda lógica comprensible.

Existe la visión de que el miedo a los celos evita la traición momentánea o permanente, que sirve de panóptico infalible en el cuerpo de la pareja. Que el miedo a la violencia o el gusto a la sobreprotección son fundamentales para una relación normal y sana. Estas creencias propias de la doctrina moral de aquellos que no desean, de los que no aman, de los que no conocen de comunicación o solidaridad son las que envenenan al planeta y a sus habitantes. Por lo que son justamente aquellos que imponen su doctrina moral los verdaderos culpables de todas las muertes que los celos han sembrado.

De los celos, de la propiedad privada de la cual son reflejo no se escapa siquiera los grupos mas alejados del amor tradicional, de esos grupos que proclaman el amor libre, de los grupos libertarios también se conocen violencia por celos. Lo que lo vuelve doble mente penosa, por que de esa violencia se deduce el fracaso de cualquier intento de visibilización del patriarcado. Aquí viene mi critica a quienes monopolizan el orden del discurso anti patriarcal y lo extrapolan en una discusión eterna en quienes son y quienes no son perdiéndose en las mazmorras del tiempo, Por lo que creo el feminismo y los movimientos por la liberación sexual (M.L.S) deben hacerse de nuevas herramientas; integrar a los paganos y paganas que circulan alrededor de la pequeña jaula santificada de las feministas y líderes del M.L.S y dejar de pensarse como las y los absueltos de las relaciones patriarcales. Solo así puede ser considerados una ayuda, solo así se podrá barrerse con la violencia y lograr por fin un planeta en donde la propiedad llamada amor sea de uso público y libre. Para que no solo este al servicio de la elite y su doctrina moral. No con esto quiero culpar solo a quienes intentan liberarse de la pesada herencia del capitalismo y el patriarcado sino también es una responsabilidad personal de cada uno de nosotros y nosotras ineludible hacia con la libertad.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

El feminismo hace varios añitos que está haciendo nuevas relecturas y tomando algunas anteriores respecto a lo que criticas en el párrafo. Pimero hay que reconocerse perpetuador de un patriarcado tanto de hombres como de mujeres, recien desde ahí podemos comenzar a de-construir. Cada unx de hace su propia lectura respecto a como llevar los tipos de relaciones...
Nadie está absuletx de esa jaula patriarcal. sólo que hay quienes lo trabajamos desde la vereda del frente.